Tiempo de pantalla y su relación con el desarrollo cognitivo en niños

 In Blog, Desarrollo Cognitivo

Dr. Jesús Hernández Tiscareño

Estamos rodeados de tecnología y la generación actual de niños y adolescentes está inmersa en este entorno digital. Las nuevas tecnologías digitales promueven el compromiso interactivo y social, permitiendo que niños y adolescentes tengan acceso instantáneo al entretenimiento, la información y el conocimiento, así como a un enorme contacto social. La organización digital más reciente incluye medios sociales e interactivos como una forma en la que los usuarios pueden consumir y crear contenido de forma activa.[1] Los ejemplos incluyen aplicaciones, juegos de video multijugador, videos de YouTube, blogs, etcétera. 

Para los niños y adultos jóvenes esta integración en los medios interactivos se percibe de forma perfecta y natural.[2] Los estudios muestran que los patrones y las tasas de uso de las redes sociales entre los niños mayores y los adolescentes han seguido creciendo durante la última década, en parte gracias al reciente aumento en el uso de teléfonos móviles entre esta población. En la actualidad, aproximadamente tres cuartos de los adolescentes poseen un teléfono inteligente, 24% se describe a sí mismo como «constantemente conectado» a internet y 50% manifiesta sentirse «adicto» a sus teléfonos. Las aplicaciones móviles ofrecen una amplia diversidad de funciones específicas, como juegos, intercambio de fotos y videos, así como monitoreo del sistema de posicionamiento global. Los sitios de medios sociales y sus aplicaciones móviles asociadas proporcionan una plataforma para que los usuarios creen una identidad en línea, se comuniquen con otros y participen en una red social en internet.[3]

    La niñez es un periodo crítico para el desarrollo cognitivo, se han establecido pautas para limitar el tiempo de pantallas, ya que se ha demostrado que este afecta tanto el tiempo de actividad física como de sueño.

Por otro lado, existen riesgos con el uso de los medios de comunicación digitales. En los niños pequeños se ha demostrado la asociación entre ver televisión en exceso y un retraso en el desarrollo cognitivo, del lenguaje oral, social y emocional, y esto se debe a una disminución en la interacción entre padres e hijos. Asimismo, varios estudios han relacionado el uso excesivo de los medios digitales (más de 2 horas al día) con aumento en el índice de masa corporal en niños de edad preescolar.[4] El desarrollo cognitivo del niño está influenciado por factores culturales y ambientales dependientes de la experiencia, incluidas la dieta, la educación, las exposiciones ambientales (p. ej., la dinámica familiar o la contaminación) y los comportamientos del movimiento diario. En consecuencia, el cambio en los hábitos de vida de los niños, tiempos de sueño reducidos, y los altos niveles de uso de la pantalla, podrían representar una amenaza para el desarrollo cognitivo.

Ahora, considerando lo anterior y tomando en cuenta que la niñez es un periodo crítico para el desarrollo cognitivo, se han establecido pautas para limitar el tiempo de pantallas, ya que se ha demostrado que este afecta tanto el tiempo de actividad física, como el de sueño, por lo que en el año 2016 la American Academy of Pediatrics estableció recomendaciones sugiriendo un consumo de pantallas limitado a una 1 hora por día de programas de alta calidad para niños de 2 a 5 años de edad, y para niños de 6 años o más, establecer límites en el tiempo dedicado al uso de los medios de comunicación, y asegurar que no interfieran en el tiempo de sueño, ni en la actividad física y otros comportamientos esenciales en la salud.

Por otra parte, la Canadian Society for Exercise Physiology publica en 2016 un documento sobre las pautas de movimiento las 24 horas para niños y jóvenes, sugiriendo que los niños y adolescentes (de 5 a 17 años de edad) deben lograr altos niveles de actividad física, bajos niveles de comportamiento sedentario, y suficiente sueño todos los días, con las siguientes recomendaciones:[2 

  • Tiempo de sueño ininterrumpido de 9 a 11 horas por noche para las personas de 5 a 13 años, y de 8 a 10 horas por noche para las personas de 14 a 17 años, con horarios de despertar constantes.
  • Una acumulación de al menos 60 minutos por día de actividad física moderada a vigorosa, que involucre una variedad de actividades aeróbicas. 
  •  No más de 2 horas diarias de pantalla recreativa.

Las pautas canadienses de movimiento de 24 horas para niños y adolescentes los alientan a «sudar, caminar, dormir y sentarse». Sin embargo, la relación entre el cumplimiento de estas recomendaciones y la cognición, es desconocida, por lo que el Dr. Walsh y sus colaboradores realizan un estudio para identificar las relaciones entre la actividad física, el sueño, y el uso de pantallas, con la cognición en niños, estudio publicado en Lancet en septiembre 2018.[1]

El Dr. Walsh realizó un estudio observacional transversal, en Estados Unidos. Los datos se recabaron de 21 sitios de estudio entre el 1 de septiembre de 2016 y el 15 de septiembre de 2017. Los participantes fueron 4.524 niños de 8 a 11 años. Las exposiciones de interés fueron la adherencia a la actividad física, el tiempo de pantalla recreativo y las recomendaciones de la duración del sueño. El principal resultado de interés fue la cognición global, que se evaluó mediante el programa NIH Toolbox (National Institutes of Health, Bethesda) administrado en iPads (Apple, Cupertino, California, Estados Unidos). NIH Toolbox consta de 7 tareas psicométricas validadas y confiables que abarcan seis dominios cognitivos: Habilidades del lenguaje, memoria episódica, función ejecutiva, atención, memoria de trabajo y velocidad de procesamiento. Las exposiciones de interés fueron actividad física, tiempo de pantalla y duración del sueño. La actividad física se evaluó mediante una encuesta donde los participantes informaron el número de días que estuvieron activos físicamente durante al menos 60 minutos diarios en la última semana. El tiempo de pantalla recreativo se midió con un informe del número de horas dedicadas por día laboral y día de semana típico, realizando diversas actividades recreativas basadas en pantalla. Los padres informaron sobre la duración del sueño, y este se definió como la cantidad de horas de sueño que un niño recibe la mayoría de las noches.

Los participantes manifestaron estar físicamente activos durante al menos 60 minutos en una media de 3,7 (DE: 2,3) días por semana. El tiempo de pantalla recreativo medio fue de 3,6 (DE: 2,9) horas por día, y la duración media del sueño fue de 9,1 (1,1) horas por noche. Se cumplió una media de 1,1 (DE: 0,9) recomendaciones de la guía. 2.303 niños (51%) cumplieron las recomendaciones de sueño, 1.655 (37%) cumplieron las recomendaciones de pantalla; 793 (18%) cumplieron las recomendaciones de actividad física; 3.190 (71%) participantes cumplieron al menos una recomendación, y 216 (5%) cumplieron con las tres recomendaciones. 792 (18%) niños tenían obesidad. La cognición global se asoció positivamente con cada recomendación adicional encontrada (β = 1,44; IC 95%: 0,82 – 2,07; < 0,0001). La cognición global también fue superior si se cumplían las tres recomendaciones, en comparación a no cumplirse (β = 3,89; IC 95%: 1,43 – 6,34; p = 0,0019). Cumplir solo la recomendación de tiempo de pantalla, o tanto el tiempo de pantalla como las recomendaciones de reposo, también tuvo asociaciones positivas con la cognición global, en comparación con la ausencia de recomendaciones (β = 4,25; IC 95%: 2,50 – 6,01; p < 0,0001; y β = 5 -15,3; IC 95%: 56 – 6,74; p < 0,0001, respectivamente). En este estudio se encontró que cumplir con las tres recomendaciones de comportamiento de movimiento en las guías canadienses de 24 horas se asoció con una cognición global superior, en comparación con la ausencia de recomendaciones; cumplir solo la recomendación de tiempo de pantalla, o el tiempo de pantalla más las recomendaciones de sueño, son las asociaciones más fuertes.

Según el estudio, limitar el tiempo que los niños pasan frente a pantallas a menos de dos horas al día, incluidos teléfonos, tabletas, consolas de video y televisión, mejora su cognición. Por lo que debemos explicar a los padres la importancia de limitar el uso de pantallas, inculcar normas como actividad física y adecuadas horas de sueño; los padres deben inculcar buenos hábitos desde pequeños; la educación que se establezca con los niños en los primeros tres o cuatro años de edad ayudará mucho a que entiendan las normas básicas, y cumpliendo las recomendaciones van a generar herramientas que les serán de gran utilidad para su educación y desarrollo cognitivo, por lo que  pediatras, padres y educadores, necesitamos promover comportamientos diarios que influyan positivamente en la cognición en los niños, así como impulsar políticas para promover la limitación de tiempo de pantalla, y priorizar las rutinas saludables durante la niñez.

REFERENCIAS
  1. Walsh JJ, Barnes JD, Cameron JD, Goldfield, y cols. Associations between 24 hour movement behaviours and global cognition in US children: a cross-sectional observational study. Lancet Child Adolesc Health . 26 Sep 2018. pii: S2352-4642(18)30278-5. doi: 10.1016/S2352-4642(18)30278-5. PMID: 30268792. Resumen
  2. Canadian Society for Exercise Physiology. 24-Hour movement guidelines for children and youth. 2016. Consultado en versión electrónica. Disponible en: http://www.csep.ca/view.asp?x=696
  3. Reid Chassiakos YL, Radesky J, Christakis D, Moreno MA, y cols. Children and Adolescents and Digital Media. Pediatrics. Nov 2016;138(5). doi: 10.1542/peds.2016-2593. PMID: 27940795. Resumen
  4. Richards D, Caldwell PH, Go H. Impact of social media on the health of children and young people. J Paediatr Child Health. Dic 2015;51(12):1152-7. doi: 10.1111/jpc.13023. PMID: 26607861. Resumen
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